

MANDAMIENTOS Y COSTUMBRES
Sabemos muy bien los mandamientos de Dios y no dejemos de recordarlos a otras personas. Sin embargo la mayor parte de la himanidad no puede realizar estos mandamientos en su vida cotidiana recordàndolos sòlo en la iglesia o en momentos dificiles de su vida.
Nosotros, pesonas despiertas, como nos llamamos, si intentamos encarnar estos ideales en la vida. Sin embargo tropezamos con obstaculas. Resulta que no es muy dificil cambiar ideas y orientaciones. Muchas personas se dan cuenta de sus vicios, incluso se culpan, pero siguen pecando! Negarse a la conducta habitual no es nada facil!
Lo que pasa es que nuestros vicios se forman hàbitos, se hacen costumbres.
La mayorìa de nuestros actos los cometemos sin tomar consciencia. Nuestros habitos, modos de reaccionar ante acontecimientos se convierten en reflejos condicionados que funcionan aparte de la consciencia y voluntad. Estàn grabadas en la memoria celular e incluso en nuestra ADN, en la octava capa.
Por eso muy a menudo nos convertimos en esclavos de nuestros costumbres, que dirigen nuestra conducta.
Segùn Kryon, las personas que van despertando tienen esta capa activada. Steve Rother nos advierte que podemos de sùbito despertarnos en plena noche debido a impròvisas angustias, temores y dolores que salen afuera. Podemos recordar promesas que nunca cumplimos y sufrir ofensas del pasado. De esta manera se purifica nuestra memoria celular y organismo en general.
Las costumbres nòcivas se asimilan en la ninez, mediante a la educaciòn, en la familia, en la escuela, a travès de los medios de comunicaciòn. Algunos hàbitos proceden de las vidas pasadas. A veces pasa mucho tiempo hasta que tomemos conciencia de nuestros costumbres perjudiciales, pero necesitamos mucho màs esfuerzos para liberarse de ellos.
Los ingleses dicen que para educar a una lady se tarda 3 generaciones. El escritor ruso Anton Chekhov dijo que durante toda su vida habìa tenìdo que exprimir a un esaclavo de su inerior, gota por gota. `Por eso la toma de conciencia de malos hàbitos, sea reacciones emocionales, modos de pensar o costumbres respecto a la alimentaciòn, horario del dìa, etc., sòlo son el primer paso.
El proceso de transformaciòn no sucede por si mismo, debemos ayudarse! Muy buenos son las oraciones dirigidos hacia Espiritu, donde pedimos cambiar costumbres nòcivas por las buenos y darnos comprensiòn. Recordemos, el rey Solomòn no pedì a Dios ni riqueza ni felicidad, pidiò al Señor que le diera sabiduria, y de esta manera consigiò todas las riquezas del mundo!
Resultan muy ùtiles regresiones a nuestra niñez, cuando nos acordamos de algunos acontecimientos dolorosos, sumergièndonos en ellos e cambiàndolos, utilizando nuevos modelos de conducta. Este metodo es muy eficaz y siempre brinda buenos resultados.
Regresiones en las vidas pasadas a veces son necesarias porque allì casi siempre se ubican raìces de nuestra conducta actual. Sin embargo no todas personas son capaces de hacerlo. A veces es bastante concentrarse en el momento actual, aprender a estar “aquì y ahora”, tomar conciencia de todas nuestras acciones. De esta manera podemos cambiar nuestra actualidad y sembrar un nuevo futuro.
En conclusiòn, cada persona escoge el mètodo màs adecuado y conveniente. Lo principal es siempre seguir adelante, a pesar de algunos momentos dolorosos que sufrimos recordando nuestro pasado, pero todo pasa sin dejar huellos, recuperàndose nuestra alma y cuerpo.
Por mi parte, utilizo diferentes metodos, pero me gusta mucho el sistema donde se utiliza la energìa de nuestro cuerpo de luz, creado en la base de las practicas de chamanes peruanos por Alberto Villoldo. Recomiendo su libro “Las cuatro revelaciones” y otros.